El registro horario digital obligatorio, otra vez aplazado: así está la reforma que Trabajo prometía tener lista antes del verano
📅 27/08/2026 · 15:00
Una reforma que acumula ya casi un año de retrasos
El nuevo registro horario digital obligatorio, la gran apuesta del Ministerio de Trabajo tras el bloqueo parlamentario de la reducción de jornada a 37,5 horas semanales en septiembre de 2025, sigue sin ver la luz. El Consejo de Ministros aprobó su tramitación urgente el 30 de septiembre de 2025, y desde entonces la fecha de aprobación se ha ido retrasando en varias ocasiones: primero antes del verano de 2026, después con el 21 de junio como tope fijado por la propia ministra Yolanda Díaz, y ahora con septiembre de 2026 como nuevo horizonte, tras el acuerdo alcanzado entre los ministerios de Trabajo y Economía el 24 de julio para reelaborar el texto.
Qué decía el dictamen del Consejo de Estado
El motivo del último retraso fue el dictamen del Consejo de Estado, emitido el 23 de marzo de 2026, con una valoración especialmente dura sobre el proyecto: el organismo consultivo estimó un coste económico de 867 millones de euros para implantar el sistema en 1,35 millones de empresas y 15,6 millones de trabajadores, consideró insuficiente el plazo de adaptación previsto —solo 20 días naturales desde la publicación en el BOE—, y llegó a plantear que una reforma de este calado debería tramitarse como ley ordinaria en el Parlamento y no mediante un real decreto. El dictamen es preceptivo, pero no vinculante: el Gobierno puede aprobar la norma igualmente, incorporando o no esas objeciones.
Qué contempla el borrador que se sigue negociando
Pese a las críticas, el núcleo del proyecto se mantiene intacto: un registro de jornada exclusivamente digital, con acceso remoto en tiempo real para la Inspección de Trabajo y con garantías reforzadas de inmutabilidad y trazabilidad de los datos frente a manipulaciones. Los cambios que se están incorporando al nuevo borrador se centran en reforzar la protección de datos personales de los trabajadores y en dar mayor peso a la negociación colectiva como vía complementaria para adaptar el registro a las particularidades de cada sector, sin que esa negociación sustituya la regulación estatal. A fecha de hoy, el decreto sigue sin publicarse en el BOE.
Y la reducción de jornada a 37,5 horas, ¿qué ha pasado?
La otra gran medida del paquete laboral, la reducción de la jornada máxima legal de 40 a 37,5 horas semanales sin merma salarial, fue rechazada en el Congreso el 10 de septiembre de 2025 y no figura entre las prioridades normativas de Trabajo para lo que resta de 2026. El Gobierno ha reiterado su intención de reintroducirla más adelante, pero sin una mayoría parlamentaria garantizada, mientras la CEOE sigue advirtiendo de sobrecostes de entre dos y tres días adicionales de descanso por empleado según el sector. Mientras tanto, la jornada máxima legal sigue siendo de 40 horas semanales, y es el registro horario digital el que concentra ahora todo el esfuerzo normativo del Ministerio.